Turmalina

Color:incoloro, amarillo, rosa, rojo, pardo, verde, azul, violeta, negro
Pleocroismo:medio a fuerte en los tonos de la piedra
Dureza: 7,0 - 7,5
Peso específico:3,02 - 3,26
Exfoliación:ausente
Fractura:desigual, frágil, concoidea
Cristal: trigonal, generalmente alargado
Transparencia:transparente a opaco
Brillo:brillo vítreo
Fluorescencia:ninguna

Los holandeses la trajeron de Sri Lanka en 1703. Se diferencian por su color las siguientes variedades: acroita: muy rara, incolora rubelita: rosa a roja, violeta; en su variedad mas apreciada es de color rubí. dravita: amarillo pardo a amarillo oscuro. verdelita: tonos verdes; la más valiosa es la verde esmeralda. indigolita: azul siberita: rojo, violeta, azul-lila; en sus tonos rojo-rosados, equivalente a la rubelita. chorlo: negro, muy extendido.

Características

En un mismo cristal de turmalina se encuentran diferentes tonos o colores; algunas cambian de color bajo distintos tipos de luz. Se pueden cargar de electricidad estática por calentamiento / enfriamiento, presión o frotamiento. Los holandeses la llamaban ‘aschentrekker’ (aspirador de cenizas) ya que las utilizaban, previo haberlas calentad, para extraer las cenizas del interior de sus pipas. Los colores más valiosos son el rosa, el rojo y el verde. Si se calientan a 450-650°C se pueden conseguir pequeñas modificaciones en el color: las piedras verdes se tornan verde esmeralda y las rojas-pardas, rojo luminoso.

¿Dónde se encuentra?

Sri Lanka, Madagascar, Brasil, Mozambique (rojo y dos colores), Angola, Australia, India, Tanzania, Tailandia, Urales, EEUU y Suiza.

Talla

De infinidad de formas, especialmente, talla esmeralda, ovalada y cabujón. Debido a su fuerte pleocroismo, los colores más oscuros se tallan paralelamente al eje principal. Las piedras muy claras se tallan perpendicularmente al eje principal para oscurecer el color.

Posibilidades de confusión

Debido a la gran diversidad de colores, se puede confundir fácilmente con la amatista, el citrino, el peridoto, el cuarzo ahumado, el rubí, la esmeralda, el topacio, el zircón y con algunas imitaciones de vidrio. Se pueden distinguir de éstas por su elevada birrefringencia y su fuerte pleocroismo.