Perla

Clase de material:      orgánico
Color:                          blanco, rosa, amarillo, cobre, gris, negro
Pleocroismo:               ausente
Dureza:                       2,5 – 4,0
Peso específico:          2,6 – 2,8
Exfoliación:                 ausente
Fractura:                     concoidea
Cristal:                        microcristalino
Transparencia:            translúcido a opaco
Brillo:                          brillo nacarado, también llamado lustrina y oriente
Fluorescencia:            débil, no determinable

 

Se cree que las primeras perlas fueron encontradas en la prehistoria por hombres que buscaban alimento a orillas del mar. Los Romanos consideraban la perla como un símbolo del amor y se la ofrecían a la diosa Venus. Del naturalista Plinio viene la leyenda de que las perlas eran concebidas gracias a un rayo de luna; de ahí que se las considere símbolo del amor y la fecundidad.

Características

La perla se compone de carbonato de calcio y conquiolina y se forma en el interior de una concha (bivalvo) mediante la segregación de capas de nácar como reacción a la penetración de cuerpos extraños. Cuando el hombre introduce cuerpos extraños de una manera artificial en los bivalvos, genera perlas cultivadas, hecho que se practica de una manera industrializada desde 1920 y que ha resultado ser una gran ventaja ecológica, ya que ha permitido salvar los últimos bancos de perlas naturales.

Cuando la perla se origina como una verruga en la parte interior de la concha, ha de ser separada de la misma. Su forma es entonces semiesférica.

Perlas naturales marítimas

Las ostras y ostras perlíferas viven en bancos cerca de la costa, a unos 15-20m de profundidad. Son tan grandes como un plato de comida y viven unos 13 años. Habitan en regiones cálidas a ambos lados del Ecuador.

Los bancos más importantes han estado durante mucho tiempo localizados en el Golfo Pérsico, donde se vienen pescando desde la antigüedad perlas de color rosado y blanco cremoso. De este lugar en el oriente viene la denominación de ‘oriente’ que se da al peculiar brillo de las perlas, vengan de donde vengan.

Otros yacimientos se encuentran en el Golfo de Mannar (entre la India y Sri Lanka), de donde salen perlas más pequeñas de tonos rojo-rosado y amarillo suave, así como en Madagascar, Birmania, Filipinas, el Pacífico Sur, el norte de Australia y América Central.

Las perlas son pescadas por buceadores y submarinistas. De cada 100 conchas capturadas, sólo 3 ó 4 contienen una perla.

Perlas naturales de agua dulce

Se encuentran en ríos con poca cal y abundante oxígeno en el sur de Alemania, así como en ríos con las mismas características en Asia y Norteamérica. Debido a la contaminación de los ríos es extremadamente difícil encontrar perlas de agua dulce naturales. En Europa central y en Escandinavia está prohibida su pesca.

Perlas cultivadas

Son perlas que se han originado gracias a la mano del hombre. Se trata de perlas auténticas, aunque haya sido el hombre el que ha introducido una materia extraña dentro del molusco en vez de tratarse de un proceso natural. El 90% de las perlas que están en el mercado son cultivadas y pueden ser de agua salada o de agua dulce.

-     Perlas cultivadas marítimas

Ya en el s. XIII se introducían en China substancias en los moluscos bivalvos para generar perlas. Hoy en día, hay inmensas factorías de producción donde los operarios trabajan entre 300 y 1000 moluscos por día. Japón es uno de los centros más importantes de perlas cultivadas. A una temperatura de 11°C  muere la ostra japonesa. Debido a ello, cuando se acercan olas de frío hay que transportar las ostras perlíferas a aguas más cálidas. Normalmente una ostra sólo puede generar una perla durante su vida. Una vez hecho este trabajo, suele morir. Por ello es muy importante preocuparse por su descendencia. De la producción total se aprovecha solamente el 10% para la joyería de alta calidad. Otro 60% es de calidad menor y el resto se tira. Otros lugares donde se cultivan perlas marítimas son Australia y  el sur y sudeste de Asia (Birmania, Malasia, Indonesia).

-     Perlas cultivadas de agua dulce

Desde los años 50 se encuentra en el lago Biwa, en Japón, al norte de Kyoto, un vivero muy importante de perlas cultivadas. Como las ostras perlíferas son muy grandes (20x11cms) se pueden introducir hasta 10 cuerpos extraños en cada valva. Al cabo de uno o dos años las perlas tienen entre 6 y 8mm, pero rara vez son redondas. Por ello, se extraen de la valva, se envuelven en un epitelio y se implantan de nuevo en la misma o en otra concha. Las perlas Biwaco tienen al final unos 12 mm de diámetro. Muchas ostras perlíferas pueden producir sucesivamente hasta 3 cosechas. El 60% de las perlas se puede utilizar para la joyería, entre otras razones porque en los lagos hay menos peligros naturales para las ostras. Desde el principio de los años 70 se cultivan también en China perlas de agua dulce. Su calidad no es tan buena como la de las perlas japonesas.

Talla y pulido

La mayoría de las perlas se pulen únicamente. Sólo los ejemplares que estaban fijados a la concha han de ser tallados para hacer resaltar la parte redonda. Las formas de las perlas son muy variadas, desde redondas a barrocas, pasando por ovaladas o en forma de lagrima.

El 70% de las perlas se ensarta en collares. La perforación se realiza en la parte menos bella de la perla. Según la convención internacional, el diámetro del orificio no puede ser mayor de 0.3mm.

El peso de las perlas se mide en granos (0,05 g = ¼ de quilate).

Cuidado de las perlas

Las altas y bajas temperaturas, la humedad y la sequedad extremas, así como los ácidos, el sudor, los cosméticos y la laca del cabello son muy dañinos para las perlas. Primero se ponen mate, luego aparecen grietas y, al final, se pelan. No se puede fijar un plazo de garantía para la vida de las perlas aunque se estima que, si se las cuida convenientemente, pueden durar entre 100 y 150 años. Algunas perlas se mantienen en buen estado después de algunos cientos de años. Como las perlas son muy blandas, es muy importante que nunca se guarden en contacto con superficies duras, como el metal, el cristal, etc.

Imitaciones

Siempre ha habido un gran interés en imitar el brillo de la perla y durante mucho tiempo se ha utilizado el cristal. Las mejores imitaciones se forjan con un núcleo y muchas capas de escamas de pescado.